San Martín de Unx: (Navarra)

Cuna de buenos vinos, San Martín de Unx es una localidad agrícola de callejas medievales salpicadas de casas de hidalgos, restos de muralla y vestigios de una calzada romana.

En la parte alta del pueblo, dominando la localidad, se levanta el templo de San Martín de Tours, una las iglesias más encantadoras del románico navarro desde la que podrá contemplar magníficos paisajes.

La ermita protogótica de San Miguel y la iglesia gótica de Nuestra Señora del Pópolo (XIV) completan el catálogo de monumentos que podrá visitar en esta pequeña localidad de 436 habitantes, situada a 45 kilómetros de Pamplona.

Pasee por sus calles, deguste sus buenos vinos y descubra sus alrededores poblados de encinas, chaparros y enebros en las zonas más altas, y de olmos y chopos en las orillas de barrancos y caminos.

Puntos de San Martín de Unx que no deberías perderte:

Iglesia de San Martn de Tours: (Monumental)

Del siglo XII, a la que se añadieron ampliaciones en épocas sucesivas. Su sencillez es una de sus grandes virtudes y en el exterior destaca su portada de tipo jaqués, proporcionada y bien trabajada con capiteles en los que están esculpidos San Martín, Sansón, el león y los guerreros luchando con animales. En su interior, recréese en la pureza de líneas de su ábside y en la pila bautismal decorada con varios personajes, arcos y columnas.

Uno de los espacios del templo que más llamará su atención es la cripta, construida bajo la capilla mayor para igualar el terreno, a la que se accede por una escalera de caracol. Este espacio medieval, embellecido por el juego de luces que se aprecia en su interior, comprende seis columnas exentas y otras adosadas al muro con capiteles decorados con cabezas y motivos vegetales.

Iglesia gtica de Ntra. Seora del Ppolo: (Monumental)

Gótica del siglo XIV, muy sencilla y casi sin ornamentación. Pase a su interior donde descubrirá la imagen de Santa María del Pópolo (XV) y una talla de Cristo crucificado del siglo XV que hasta hace unos años estuvo en la ermita de Santa Zita, a 5 kilómetros del pueblo. Esta ermita es destino de una romería que se celebra el sábado más próximo al 27 de abril y en la que es típico comer un guiso de cordero llamado "fricafea", elaborado a base de patas, menudos y sangre.