Ruesta: (Huesca)

Durante la dictadura franquista se potenció la construcción de embalses con el objetivo principal de aumentar la producción energética y ya de paso el abastecimiento de agua de la población. De hecho, desde 1940 a 1974 la capacidad de los embalses construidos se multiplicó por diez.

La construcción de embalses tiene efectos negativos para la zona.

Uno de estos efectos negativos es el abandono de pueblos. A veces los pueblos quedaban inundados, otras veces los embalses ocupaban las zonas fértiles de los pueblos. Si nos vamos a los Pirineos aragoneses nos encontraremos con un gran número de pueblos abandonados debido a la construcción de embalses. De hecho, Huesca es la segunda provincia de España con más pueblos abandonados.

Estos pueblos terminaron en manos del Estado que empezó una política de concesiones durante los 80. Uno de estos pueblos, Ruesta (Zaragoza), fue concedido a la Confederación General de Trabajadores (CGT).

La CGT decidió entonces iniciar la rehabilitación del Ruesta a largo plazo. Poco a poco se empezaron a reconstruir la infraestructura básica del pueblo. Ya en el año 2000 se terminó la "Casa de Cultura Ramon Acín", lugar de encuentro, talleres, cursos, etc...

Ruesta es funciona ahora como una prueba de construción de un espacio social autogestionado y sostenible. El objetivo actual en la reconstrucción de Ruesta es la construcción de la "ecoaldea". Buscando gente que quiera seguir un estilo de vida respetuoso con la naturaleza. En un ambiente de intercambio cultural, humanista y libertario. Que pueda servir de ejemplo para la organización de la sociedad.

Puntos de Ruesta que no deberías perderte:

Castillo: (Monumental)

Lo que resta del castillo corona el caserío y domina buena parte de la orilla izquierda del río Aragón, hoy represado en Yesa.

La vista sur de las torres muestran la del homenaje a izquierda, imponente con sus 25 m de altura y 4 de lado; y a su derecha otra torre de menor categoría, abierta al interior del recinto y unida a la anterior por un lienzo de muralla que formaba pare del recinto del castillo. Había otra similar, flanqueando por el oeste a la del homenaje; pero de ella solo quedan vestigios de su arranque.
Del recinto solo quedan vestigios, que permiten aventurar sus dimensiones: 40 x 20 m.

Posiblemente otras dos torres lo cerrasen hacia el norte. Los mechinales en la porción más elevada de las torres, atestigua la presencia de un cadalso corrido al que se accedía por los vanos visibles.

Al interior, los retranqueos de los muros permiten suponer que la torre del homenaje dispuso de cuatro plantas, hallándose la puerta de ingreso en la 1ª en su lienzo oeste.

La apertura inferior de la izquierda corresponde a la puerta de acceso; y la situada a su derecha, sobre la zona arrancada de lienzo de muralla que la uniría a la otra torre; debe de corresponder al acceso al paso de ronda de la misma.

De la importancia de este enclave, en el Camino de Santiago, nos da idea el hecho de haber dos antiguas iglesias románicas en su entorno: la de San Juan de Maltray, a la orilla del pantano de Yesa (¿Se sumergirá si recrecen?), de la que proceden la pintura de su ábside que se halla en el Museo Diocesano de la Catedral de Jaca, con magnífico apostolario típico del románico pleno; y la de Santiago o de San Jacobo, muy transformada; pero conservando su pórtico de acceso, capiteles jaqueses al interior y vestigios de arcos de herradura en el arranque de la cabecera, hoy plana.