Anuque todos nuestros amigos nos decian que no lo hicieramos, que no llegaríamos, se nos metió en la cabeza a mi marido y a mi, irnos hasta Cudillero, partiendo de Ripollet (Bcn), con nuestros motarrones de 125 cc, la Daelim comprada hacía solo un més.
Un viaje provisto de lluvias, algun que otro tornillo perdido por el camino y unos buenos paquetes de sobaos.